Una clase de educacion fisica

El siguiente relato, me ocurrió hace ya un par de años.

Mi amiga Gloria y yo teníamos un par de amigos del mismos gym al que asistimos, uno de ellos es hijo del dueño del mismo, así que aquel día Gloria y yo nos quedamos hasta el final para conversar un rato con estos dos chicos, que por cierto estaban bastante bien físicamente.

Uno de ellos apagó las luces con el pretexto de impedir la entrada de nuevos visitantes; en cuanto cerraron, los dos chicos se quitaron los pantalones y se quedaron en calzoncillos.
Mi amiga y yo sólo llevábamos un leotardo que terminaba en tanga -debo reconocer que tenemos muy buena figura gracias a los aerobics.
Uno de ellos se aproximó a mi, estirando una mano directamente a mi sexo, presionando con toda la palma, a lo cual reaccioné nerviosamente pidiéndole que se detuviera, pero dentro de mi deseaba que siguiera; él desde luego no paró, inclusive con la otra mano me tomó de una nalga presionándome contra su cuerpo, su boca se dirigió a la mía, voltee en busca de mi amiga y la vi recostada en la alfombra, el otro chico le estaba haciendo el sexo oral de tal forma que me provocó una enorme calentura.

La tenía con las piernas abiertas al aire y vi su lengua introduciéndose en su vagina, abriendo sus labios vaginales, lamiendo su clítoris.
La saboreaba de arriba a abajo completamente, el chico con el que yo estaba pareció notar mi excitación y comenzó a besarme más profundamente; me acariciaba la cola, las tetas, me quitó el leotardo desesperadamente hasta dejarme completamente desnuda, se puso de rodillas y empezó a lamerme la vagina y el clítoris..., era delicioso, sentía su lengua húmeda entre mis piernas, de vez en cuando subía sus manos para acariciarme las tetas, las apretujaba y las pellizcaba con suavidad, poco después me jaló hacia la alfombra, me puse en cuatro y desde atrás empujó su verga hasta sentirla lo mas adentro que pudo.

Voltee a ver a Gloria y ella estaba acostada con las piernas en los hombros del chico que la estaba penetrando.
En cuanto el chico con el que yo estaba se corrió, nos recostamos con su cabeza en mi hombro y me acarició suavemente la cara.
Yo, que sólo quería descansar, me levante al igual que mi amiga, dispuestas las dos a asearnos para retirarnos, pero en ese momento sentí que me tomaron del brazo.
Era el chico con el que estaba Gloria que ahora, me deseaba a mí. Pero eso lo contaré en otra ocasión.